1962 Manuel de la Chica SP/CY
| Año | 1962 |
| Parte superior | Spruce |
| Espalda y costados | Cypress |
| Longitud de escala | 666 mm |
| Ancho de cejuela | 50 mm |
| Acabado | French Polish |
| País | Spain |
| Luthier | Manuel de la Chica |
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Descripción
Esta Manuel de la Chica de 1962 es una blanca flamenca de abeto y ciprés de Granada con un tiro más largo y, aun así, un mástil muy cómodo.
Una blanca de tiro largo
Aunque es un instrumento de tiro largo, tocarla resulta facilísimo, como es habitual en este constructor. La etiqueta, impresa en azul, está firmada y fechada en julio, con el mes escrito junto al año de puño y letra de De la Chica.
Sonido
Vivaz y extremadamente versátil, combina una gran garra flamenca y un sonido enorme y rajado con un volumen penetrante, sin dejar de ser lírica y cantábile cuando se le pide. Es ligerísima, como las mejores flamencas de mediados de siglo. Almer Imamovic y Jessica Pierce (AlmaNova) tocan “Jovano, Jovanke” con ella en el video de arriba. Un instrumento excepcional en todos los sentidos, obra de este gran constructor.
Fondo
Manuel de la Chica: el gran maestro de Granada
Manuel de la Chica (1911–1998) es, posiblemente, el mejor constructor de guitarras que ha dado Granada hasta la fecha. En sus inicios profesionales se dedicó a la ebanistería, como tantísimos otros grandes guitarreros. A finales de la década de 1930 se volcó en la construcción de guitarras, después de descubrir la guitarra española y quedar prendado de ella, sobre todo de las de Santos Hernández. Sus etiquetas, con su vista de la Alhambra, proceden de su taller de la Placeta de la Sillería, en Granada.
Santos, Barbero y De la Chica
Sus instrumentos se comparan a menudo con las guitarras tardías de Marcelo Barbero (que colaboró en la construcción de varias guitarras de Santos que habían quedado a medio hacer al morir este), una comparación que nos parece muy acertada y justa. Al igual que Santos y Barbero, De la Chica se desenvolvía con soltura construyendo tanto guitarras clásicas como flamencas, y sus mejores instrumentos tienen la versatilidad de poder tocarse en cualquiera de los dos estilos.
Retiro y redescubrimiento
En 1973 se vio obligado a retirarse prematuramente de la construcción de guitarras por los problemas de salud que le causaba inhalar el polvo y los productos químicos de su taller. Desde su temprana retirada hasta su muerte en 1998, sus instrumentos cayeron en un relativo olvido; sin embargo, el renovado interés de las últimas décadas y la revalorización de su obra han convencido a muchos de que su aportación, su destreza y su profundo conocimiento del arte de la guitarrería lo sitúan entre los grandes constructores de todos los tiempos. Entre quienes aprendieron de él figura Antonio Marín Montero, su alumno y amigo.

