1964 Manuel de la Chica SP/CSAR (ex Frederick Noad)
| Año | 1964 |
| Parte superior | Spruce |
| Espalda y costados | CSA Rosewood |
| Longitud de escala | 664 mm |
| Ancho de cejuela | 51 mm |
| Acabado | French Polish |
| País | Spain |
| Luthier | Manuel de la Chica |
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Videos
Descripción
Esta Manuel de la Chica de 1964 es una guitarra clásica de abeto y palosanto CSA que perteneció a Frederick Noad, el gran pedagogo y autor de la guitarra clásica.
La De la Chica de Frederick Noad
Compramos esta guitarra hace muchos años a Marilyn Noad, poco después del fallecimiento de su marido, la gran figura de la guitarra clásica Frederick Noad (recordado hoy sobre todo por su serie educativa de televisión en PBS y por sus métodos de enseñanza). Ella dejó una nota que acredita su procedencia y que todavía acompaña a la guitarra.
Un sonido muy “español”
Las guitarras de De la Chica se comparan a menudo con las de Santos y Barbero por su sonido de estilo muy “español”, y esta es una de ellas: tiene un carácter lírico y cantábile y, al mismo tiempo, sabe morder cuando se le exige. Es muy ligera y tiene un volumen penetrante. Irina Kulikova toca “La Paloma” de Iradier con ella en el video de arriba.
Estado y tocabilidad
Tiene algunas grietas en el cuerpo (tapa y fondo), que se repararon cuando aún pertenecía a Fred y que siguen perfectamente estables hoy en día. El instrumento está listo para concierto y suena absolutamente fantástico. Aunque es de tiro largo, tocarla resulta facilísimo gracias a un perfil de mástil muy cómodo. Un instrumento excepcional en todos los sentidos, obra de este gran constructor y con una procedencia magnífica.
Fondo
Manuel de la Chica: el gran maestro de Granada
Manuel de la Chica (1911–1998) es, posiblemente, el mejor constructor de guitarras que ha dado Granada hasta la fecha. En sus inicios profesionales se dedicó a la ebanistería, como tantísimos otros grandes guitarreros. A finales de la década de 1930 se volcó en la construcción de guitarras, después de descubrir la guitarra española y quedar prendado de ella, sobre todo de las de Santos Hernández. Sus etiquetas, con su vista de la Alhambra, proceden de su taller de la Placeta de la Sillería, en Granada.
Santos, Barbero y De la Chica
Sus instrumentos se comparan a menudo con las guitarras tardías de Marcelo Barbero (que colaboró en la construcción de varias guitarras de Santos que habían quedado a medio hacer al morir este), una comparación que nos parece muy acertada y justa. Al igual que Santos y Barbero, De la Chica se desenvolvía con soltura construyendo tanto guitarras clásicas como flamencas, y sus mejores instrumentos tienen la versatilidad de poder tocarse en cualquiera de los dos estilos.
Retiro y redescubrimiento
En 1973 se vio obligado a retirarse prematuramente de la construcción de guitarras por los problemas de salud que le causaba inhalar el polvo y los productos químicos de su taller. Desde su temprana retirada hasta su muerte en 1998, sus instrumentos cayeron en un relativo olvido; sin embargo, el renovado interés de las últimas décadas y la revalorización de su obra han convencido a muchos de que su aportación, su destreza y su profundo conocimiento del arte de la guitarrería lo sitúan entre los grandes constructores de todos los tiempos. Entre quienes aprendieron de él figura Antonio Marín Montero, su alumno y amigo.

