Entrevista:
Biografía:
Andy Culpepper creció en una familia de músicos, con dos hermanos que también son músicos consumados. Se enamoró de la guitarra en su adolescencia, pasando de tocar blues del Delta a música clásica, y tras descubrir el flamenco, quedó cautivado por estos dos últimos estilos para siempre.
Tras estudiar composición musical en la Universidad de las Artes y regresar a la zona de Ithaca, en Nueva York, Andy tuvo un encuentro fortuito con el luthier local Richard Cogger. Aunque inicialmente solo le interesaba construir una guitarra para sí mismo para sus actuaciones, Andy no pudo resistirse y quedó nuevamente cautivado tras este encuentro con Cogger; esta vez, lo que lo mantuvo enganchado fue el arte de la lutería. Pasó sus primeros dos años como aprendiz en el taller de Cogger, donde fabricó 26 instrumentos mientras aprendía un enfoque muy científico y analítico de la lutería.
Tras su aprendizaje, Andy montó su propio taller y actualmente sigue produciendo una gran cantidad de guitarras clásicas y flamencas. Si bien domina la teoría moderna de la construcción de guitarras (gracias a su formación como luthier), Andy prefiere trabajar de forma intuitiva, flexionando y golpeando la madera con los pulgares para evaluar el potencial del material y así lograr el tono óptimo para sus guitarras. Este método le permite desarrollar una rica memoria sensorial que lo guía en la sonoridad general de las guitarras, según la elección de los materiales.