1960 Hernández y Aguado "Blanca" SP/CY
| Año | 1960 |
| Parte superior | Picea |
| Espalda y costados | Ciprés |
| Longitud de escala | 650 mm |
| Ancho de cejuela | 51 mm |
| Acabado | Polaco francés |
| País | España |
| Luthier | Hernández y Aguado |
This guitar is no longer available in our inventory. If it interests you, click the ”notify me when available” button to be notified in the event that we re-acquire this guitar for re-sale.
Descripción
Manuel Hernández (1895-1975) y Victoriano Aguado (1897-1982) se conocieron y entablaron amistad mientras trabajaban juntos en una fábrica de pianos. Finalmente, se asociaron y abrieron su propio taller de reparación de pianos (y muebles) en Madrid. Según cuenta la leyenda, su gran interés por el arte de la construcción de guitarras se consolidó en la década de 1940, cuando alquilaron un espacio en su taller a Modesto Borreguero (uno de los famosos trabajadores de Manuel Ramírez) y quedaron fascinados con su habilidad para construir guitarras. Sus instrumentos siguen siendo únicos en el repertorio de los grandes luthiers: tienen una forma casi de pera (o, como decimos, la plantilla es "preñada de caderas"), el interior suele estar barnizado igual que el exterior, y están decorados con rosetas inusualmente finas y clavijeros tallados.
Este es un ejemplar muy raro de una guitarra flamenca blanca de este taller. Su famoso sonido, tan apreciado por muchos intérpretes clásicos, se adapta perfectamente a la estética flamenca: el ataque inicial de la nota es nítido y contundente, casi como el de una caja, mientras que el cuerpo de la nota que le sigue es ligero y etéreo. Estas cualidades permiten al intérprete alcanzar un alto nivel de claridad y precisión, especialmente al tocar música rápida y dinámica, a la vez que resulta muy expresiva y lírica al interpretar piezas más lentas. Su estado es excelente para una guitarra de esta antigüedad: no tiene grietas y su estructura está en perfecto estado. Recientemente se reemplazaron las placas originales de los taps, ya que estaban parcialmente adheridas e inservibles (lo que también requirió volver a barnizar la tapa), y se realizó un nuevo trabajo de trastes para reemplazar los trastes desgastados y aplanados, dejando esta guitarra en perfectas condiciones para cualquier entorno profesional. Este trabajo fue realizado por Germán Vázquez y, al parecer, nunca se le había realizado ningún trabajo previo. En definitiva, un instrumento encantador y singular de este prestigioso y famoso taller.
