1966 Manuel Velázquez SP/IN
| Año | 1966 |
| Parte superior | Spruce |
| Espalda y costados | Indian Rosewood |
| Longitud de escala | 650 mm |
| Ancho de cejuela | 52 mm |
| Acabado | French Polish |
| País | USA |
| Luthier | Manuel Velázquez |
This guitar is no longer available in our inventory. If it interests you, click the ”notify me when available” button to be notified in the event that we re-acquire this guitar for re-sale.
Descripción
Esta Manuel Velázquez de 1966 es una guitarra clásica de abeto y palosanto de la India, una de las Velázquez más elegantes de esta época que hemos visto.
Materiales elegantes, sin reparaciones
La tapa es una pieza de abeto excepcional, con una “seda” transversal (medular) muy apretada; los aros y el fondo, de palosanto de la India perfectamente cortado al cuarto; y la etiqueta es la etiqueta con orla que el constructor usó durante el resto de su carrera –“Manuel Velázquez, Constructor de Guitarras, New York”–, fechada a mano y firmada “Manuel Velázquez” en el centro. El estado es excelente –sin grietas ni reparaciones, algo notable en una guitarra de esta edad– y el estilizado mástil resulta comodísimo para la mano izquierda.
Una gran voz Velázquez
La mejor manera de describir su sonido es compararlo con las guitarras de Hermann Hauser II de la misma época: agudos muy precisos y claros, con graves rotundos y sólidos. Al mismo tiempo tiene una gran potencia, incluso para los estándares de Velázquez: quizá la más sonora de todas las guitarras suyas que hemos visto.
Fondo
Manuel Velázquez: un maestro americano en la tradición española
Manuel Velázquez (1917–2014) nació en Puerto Rico y se dio a conocer en Nueva York, donde su taller del 420 de la Tercera Avenida se convirtió en punto de encuentro de grandes guitarristas. Fue quizá el mejor luthier estadounidense que construyó dentro de la tradición europea, y sus guitarras no tienen nada que envidiar, ni en factura ni en sonido, a las de sus contemporáneos españoles y alemanes. A lo largo de una carrera de casi ocho décadas –en Nueva York, Puerto Rico, Virginia y Florida–, sus instrumentos fueron tocados por Andrés Segovia, Julian Bream, Pepe Romero, Rey de la Torre y Sabicas, y por músicos muy alejados del mundo clásico, de Earl Klugh a Paul Simon y Keith Richards.
El sonido Velázquez
Las guitarras de Velázquez se comparan sobre todo con las de Hermann Hauser I y Hermann Hauser II, no solo por su aspecto sino por su tipo de sonido: gran claridad y separación de voces, equilibrio perfecto, agudos brillantes sobre unos graves firmes y un timbre “amaderado”, natural y hermoso. La mayoría de sus guitarras siguen este modelo compacto, al estilo Hauser; en los años setenta y principios de los ochenta construyó además una caja más grande, de contorno más redondeado y mayor profundidad, con un sonido aún más amplio. Su hijo Alfredo Velázquez, que aprendió el oficio en el taller paterno, continúa la tradición.
Libros sobre Manuel Velázquez
Una Velázquez de 1978 –guitarra que más tarde pasó por nuestras manos– aparece reproducida en el libro de Alberto Martínez “34 Classical Guitars in Life Size”, y una Velázquez de 1955 de la colección de Russell Cleveland figura en “The Classical Guitar – A Complete History”:


