1997 Manuel Velázquez “Torres” SP/MP
| Año | 1997 |
| Parte superior | Spruce |
| Espalda y costados | Maple |
| Longitud de escala | 650 mm |
| Ancho de cejuela | 52 mm |
| Acabado | French Polish |
| País | USA |
| Luthier | Manuel Velázquez |
This guitar is no longer available in our inventory. If it interests you, click the ”notify me when available” button to be notified in the event that we re-acquire this guitar for re-sale.
Descripción
Esta Manuel Velázquez “Torres” de 1997 es una guitarra clásica de abeto y arce flameado que su constructor dedicó a Antonio de Torres, “el padre de la guitarra moderna”.
Una dedicatoria a Torres
Debajo de la habitual etiqueta firmada hay una segunda etiqueta, escrita a mano por el propio Velázquez: “En conmemoración a Don Antonio de Torres, el padre de la guitarra moderna. M. Velázquez”. El cuerpo es más compacto que el de cualquier otra Velázquez posterior a 1965 que hayamos visto.
Arce y un “resplandor dorado”
El sonido tiene las cualidades características de Velázquez –un timbre limpio y puro y una separación de voces nítida como un bisturí–, y el arce, elegantemente flameado, añade un “resplandor dorado”, algo más de calidez que en sus guitarras de palosanto. Los clavijeros son Rodgers, con botones de satinwood a juego con el arce. La guitarra estaba en un estado impecable, como nueva, sin el menor desgaste de uso.
Fondo
Manuel Velázquez: un maestro americano en la tradición española
Manuel Velázquez (1917–2014) nació en Puerto Rico y se dio a conocer en Nueva York, donde su taller del 420 de la Tercera Avenida se convirtió en punto de encuentro de grandes guitarristas. Fue quizá el mejor luthier estadounidense que construyó dentro de la tradición europea, y sus guitarras no tienen nada que envidiar, ni en factura ni en sonido, a las de sus contemporáneos españoles y alemanes. A lo largo de una carrera de casi ocho décadas –en Nueva York, Puerto Rico, Virginia y Florida–, sus instrumentos fueron tocados por Andrés Segovia, Julian Bream, Pepe Romero, Rey de la Torre y Sabicas, y por músicos muy alejados del mundo clásico, de Earl Klugh a Paul Simon y Keith Richards.
El sonido Velázquez
Las guitarras de Velázquez se comparan sobre todo con las de Hermann Hauser I y Hermann Hauser II, no solo por su aspecto sino por su tipo de sonido: gran claridad y separación de voces, equilibrio perfecto, agudos brillantes sobre unos graves firmes y un timbre “amaderado”, natural y hermoso. La mayoría de sus guitarras siguen este modelo compacto, al estilo Hauser; en los años setenta y principios de los ochenta construyó además una caja más grande, de contorno más redondeado y mayor profundidad, con un sonido aún más amplio. Su hijo Alfredo Velázquez, que aprendió el oficio en el taller paterno, continúa la tradición.
Libros sobre Manuel Velázquez
Una Velázquez de 1978 –guitarra que más tarde pasó por nuestras manos– aparece reproducida en el libro de Alberto Martínez “34 Classical Guitars in Life Size”, y una Velázquez de 1955 de la colección de Russell Cleveland figura en “The Classical Guitar – A Complete History”:


