1999 Manuel Velázquez CD/CSAR
| Año | 1999 |
| Parte superior | Cedar |
| Espalda y costados | CSA Rosewood |
| Longitud de escala | 650 mm |
| Ancho de cejuela | 52 mm |
| Acabado | French Polish |
| País | USA |
| Luthier | Manuel Velázquez |
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Descripción
Esta Manuel Velázquez de 1999 es una guitarra clásica de cedro y palosanto CSA con el cuerpo compacto, al estilo Hauser.
Cedro en el estilo Velázquez
Tiene las cualidades características de Velázquez –timbre limpio y puro, separación de voces nítida como un bisturí y un sonido natural y amaderado–, y la tapa de cedro añade una sedosa capa de armónicos muy controlados, algo más cálida que en sus guitarras de abeto.
Estado
La etiqueta es la etiqueta con orla que el constructor usó durante el resto de su carrera –“Manuel Velázquez, Constructor de Guitarras, New York”–, fechada a mano y firmada “Manuel Velázquez” en el centro. Los clavijeros son Rodgers. El estado es excelente, sin grietas ni reparaciones y con un desgaste mínimo en la tapa.
Fondo
Manuel Velázquez: un maestro americano en la tradición española
Manuel Velázquez (1917–2014) nació en Puerto Rico y se dio a conocer en Nueva York, donde su taller del 420 de la Tercera Avenida se convirtió en punto de encuentro de grandes guitarristas. Fue quizá el mejor luthier estadounidense que construyó dentro de la tradición europea, y sus guitarras no tienen nada que envidiar, ni en factura ni en sonido, a las de sus contemporáneos españoles y alemanes. A lo largo de una carrera de casi ocho décadas –en Nueva York, Puerto Rico, Virginia y Florida–, sus instrumentos fueron tocados por Andrés Segovia, Julian Bream, Pepe Romero, Rey de la Torre y Sabicas, y por músicos muy alejados del mundo clásico, de Earl Klugh a Paul Simon y Keith Richards.
El sonido Velázquez
Las guitarras de Velázquez se comparan sobre todo con las de Hermann Hauser I y Hermann Hauser II, no solo por su aspecto sino por su tipo de sonido: gran claridad y separación de voces, equilibrio perfecto, agudos brillantes sobre unos graves firmes y un timbre “amaderado”, natural y hermoso. La mayoría de sus guitarras siguen este modelo compacto, al estilo Hauser; en los años setenta y principios de los ochenta construyó además una caja más grande, de contorno más redondeado y mayor profundidad, con un sonido aún más amplio. Su hijo Alfredo Velázquez, que aprendió el oficio en el taller paterno, continúa la tradición.
Libros sobre Manuel Velázquez
Una Velázquez de 1978 –guitarra que más tarde pasó por nuestras manos– aparece reproducida en el libro de Alberto Martínez “34 Classical Guitars in Life Size”, y una Velázquez de 1955 de la colección de Russell Cleveland figura en “The Classical Guitar – A Complete History”:


